La garantía de indemnidad en el ámbito de las relaciones laborales

Una manifestación de la garantía de indemnidad se encuentra en el artículo 5.c del Convenio núm. 158 de la Organización Internacional del Trabajo, según el cual, presentar una queja o participar en un procedimiento entablado contra un empleados por supuestas violaciones de leyes o reglamentos, o recurrir ante las autoridades administrativas competentes no constituirá causa justificativa para la terminación de la relación de trabajo.

Según reiterada jurisprudencia del Tribunal Constitucional, citada en la Sentencia del Tribunal Supremo de 17 de enero de 2008, la garantía de indemnidad constituye un presupuesto del derecho fundamental a la tutela judicial efectiva proclamado en el artículo 24 de la Constitución española. En tal sentido, según esta jurisprudencia, la garantía de indemnidad “significa que del ejercicio de la acción judicial o de los actos preparatorios o previos a ésta no pueden seguirse consecuencias perjudiciales en el ámbito de las relaciones públicas o privadas para la persona que los protagoniza. En el ámbito de las relaciones laborales, la garantía de indemnidad se traduce en la imposibilidad de adoptar medidas de represalia derivadas de las actuaciones del trabajador encaminadas a obtener la tutela de sus derechos”. O sea, que la garantía de indemnidad opera en la esfera jurídica de toda persona ante el ejercicio de su derecho fundamental a la tutela judicial efectiva, ya sea en el orden jurisdiccional social o en cualquier otro. seguir leyendo